Page 251 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 251

de salir a ciegas; tenían la suficiente disciplina. Así que lo

           mantendrían todo tranquilo durante varias horas más, y


           luego administrarían el último golpe a sus nervios con un

           único rayo que destrozaría un árbol que tenían justo al

           lado…  Everard  le  hizo  una  señal  a  Sandoval  para  que


           volviese. El indio se sentó, jadeando más de lo que parecía

           razonable.



                 Cuando el ruido se hubo apagado, Everard dijo:



                 —Buen  espectáculo,  Jack.  —Su  propia  voz  le  sonó

           diminuta y extraña.



                 —No  había  hecho  nada  así  desde  hacía  años  —


           murmuró Sandoval. Encendió una cerilla, que produjo un

           ruido inesperado en el silencio. La breve llama mostró sus

           labios convertidos en líneas. Luego agitó la cerilla y sólo

           quedó encendida la punta del cigarrillo.




                 »Ninguno de mis conocidos en la reserva se tomaba

           estas  cosas  en  serio  —dijo  al  cabo  de  un  momento—.

           Algunos  de  los  ancianos  querían  que  los  jóvenes

           aprendiésemos  para  mantener  viva  la  tradición,  para


           recordarnos  que  todavía  éramos  un  pueblo.  Pero,  en

           general,  nuestra  intención  era  ganar  unas  monedas

           bailando para los turistas.



                 Hizo una pausa mayor. Everard apagó por completo

                                                                                                         251
   246   247   248   249   250   251   252   253   254   255   256