Page 254 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 254

6







                 Toktai llegó al campamento antes del amanecer. Los


           primeros  rayos  del  sol  le  mostraron  a  sus  tropas

           moviéndose  entre  cadáveres  esparcidos  por  un  amplio

           valle. La tierra estaba haciéndose cada vez más llana y

           árida,  las  montañas,  a  la  derecha,  eran  cada  vez  más


           lejanas y los escasos picos visibles fantasmales sobre el

           cielo pálido.



                 Los pequeños y duros caballos mongoles trotaban al

           frente;  golpeteo  de  cascos,  chirriar  de  arreos.  Mirando


           hacia atrás, Everard vio la fila como una masa compacta;

           las lanzas subían y bajaban, debajo de ellas se agitaban

           estandartes, plumas y capas, y aún por debajo estaban los

           cascos sobre caras oscuras de ojos rasgados y unos petos


           grotescamente  pintados,  visibles  aquí  y  allá.  Nadie

           hablaba, y no podía leer los rostros.



                 Sentía  la  mente  embotada.  Le  habían  dejado  las

           manos  libres,  pero  le  habían  atado  los  talones  a  los


           estribos  y  las  cuerdas  le  cortaban.  También  le  habían

           desnudado —una precaución razonable, ¿quién sabe que

           instrumentos  podía  ocultar  entre  la  ropa?—  y  el  traje

           mongol  que  le  habían  dado  a  cambio  de  su  ropa  era



                                                                                                         254
   249   250   251   252   253   254   255   256   257   258   259