Page 265 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 265

—¡Ésa no es forma de amansarme!



                 —Oh, ¿a tu gente no le gusta el kumiss?. Me temo que


           es todo lo que tenemos. Nos bebimos todo el vino hace

           tiempo.



                 —Podrías  dejarme  mi  whisky.  —Everard  volvió  a

           mirar  a  Sandoval,  la  noche,  y  sintió  un  escalofrío

           recorrerle el cuerpo—. ¡Dios, me vendría bien!




                 —¿Eh?


                 —Una bebida nuestra. Tengo un poco en las alforjas.




                 —Bien…  —Toktai  vaciló—.  Muy  bien.  Ven  y  la

           tomaremos.



                 Los  guardias  siguieron  al  jefe  y  al  prisionero,  por

           entre los matorrales y los guerreros dormidos, hasta una

           pila  de  materiales  diversos  también  protegida  por


           guardias. Uno de estos últimos encendió una llama para

           dar  luz  a  Everard.  Los  músculos  de  la  espalda  del

           patrullero            se       pusieron            tensos          —había             flechas


           apuntándole, tensadas hasta la pluma— pero se agachó y

           repasó sus cosas, con cuidado de no moverse demasiado

           deprisa.  Cuando  tuvo  las  dos  cantimploras  de  whisky,

           volvió a su sitio.



                 Toktai se sentó al otro lado del fuego. Observó cómo

                                                                                                         265
   260   261   262   263   264   265   266   267   268   269   270