Page 118 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 118
guste o no. Sería fácil introducir un sistema monetario
en este planeta. Le entregas a una Serpiente un trozo
de papel que diga que vale un dólar, y si pregunta qué
le confiere este valor... bueno, pues le contestas que un
día de honrado trabajo.
- Y después, para que acabe de entenderlo, le pones
una metralleta al vientre ‐ irrumpió Ruiz‐Sánchez.
- ¿Para qué fabricamos entonces metralletas? Nunca
se me ha ocurrido pensar que pudiera servir para otra
cosa. O bien apuntas con ellas a alguien o las tiras por
la borda.
- Cuestión a debate: esclavitud ‐ dijo Michelis ‐.
Supongo que con eso zanjas tú la cuestión de la mano
de obra barata. No pienso votar por la esclavitud;
Ramón tampoco;
¿y tú, Agronski?
- No ‐ contestó Agronski, un tanto incómodo ‐. Pero,
¿no es ésta una cuestión secundaria?
- ¡Eso crees tú! Es la razón por la que nos hallamos
aquí reunidos. Debemos pensar tanto en el bienestar de
los litinos como en el nuestro, de otro modo el método
de actuar en comité sería una pérdida de tiempo, de
ideas y de energía. Si deseamos mano de obra barata
podemos esclavizar a cualquier planeta.
- ¿Cómo? ‐ dijo Agronski ‐. No hay otros planetas.
Quiero decir ninguno habitado por criaturas
118

