Page 24 - Un caso de conciencia -James Blish
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a veces se congregaba en número de veinte o más y


             aullaban  al  unísono.  En  ocasiones,  cuando  nada

             empañaba la visión del pequeño satélite y la ciudad


             refulgía con una nitidez poco habitual, se alcanzaba a

             vislumbrar  la  sombra  aislada  de  algún  anfibio  ó  el

             sinuoso rastro del cocodrilo litino en pos de una presa


             más rápida que él a la que de todas formas acabaría por

             dar alcance en el oportuno estadio geológico.

               Mas allá, oculta normalmente a la vista por causa de


             la bruma, aun en pleno día, estaba la orilla opuesta de

             Bahía Baja, con los mismos arenales inundados por las

             mareas,  a  los  qué  seguía  el  tupido  bosque,  que  se


             prolongaba ininterrumpidamente el norte, a lo largo

             de centenares de kilómetros, hasta el mar ecuatorial.


               Detrás  de  la  casa,  visible  desde  el  dormitorio,  se

             extendía  el  resto  de  la  ciudad,  Xoredeshch  Sfath,

             capital del gran continente sur. Como ocurría con todas


             las  ciudades  levantadas  por  litinos,  los  terrícolas  se

             mostraban sorprendidos en gran manera ante lo que


             parecía un desierto despoblado. La causa radicaba en

             que las casas de los reptiloides estaban construidas a

             misma arcilla extraída de los cimientos, lo que llevaba


             a confundirlas con el terreno, incluso en el caso de un

             observador avezado.

               La  mayor  parte  de  las  edificaciones  más  antiguas


             eran de planta rectangular, construidas sin la argamasa



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