Page 310 - Un caso de conciencia -James Blish
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cosa  que  en  un  principio  sabemos  que  entra  en  los


             poderes del Maligno, que en la herética aseveración de

             la facultad creadora de Satán.


               El jesuita inclinó la cabeza. Se sentía abrumado por el

             peso  de  su  propia  ignorancia.  Había  pasado  buena

             parte  de  los  ratos  de  ocio  en  Litina  estudiando  con


             minuciosidad un libro que bien podía estar inspirado

             por el mismísimo Satán. ¡Y no había sabido descubrir

             un solo indicio en aquellas 628 páginas de compasivo


             diálogo demoníaco!

               - No es tarde para intentarlo ‐ dijo Adriano, casi con

             afabilidad ‐. Es el único camino expedito. ‐ De repente,


             el semblante del pontífice adoptó una tensa expresión

             de  severidad ‐.  Tal  y  como  hemos  señalado  a  la


             Inquisición,  su  excomulgación  operó  de  forma

             automática.  Empezó  en  el  instante  mismo  en  que

             admitió en su fuero interno esta abominación. No es


             preciso formalizarla para que entre en vigor, y en este

             momento  hay  una  serie  de  razones,  políticas  y


             espirituales a un tiempo, que aconsejan abstenerse de

             hacerlo. De momento salga de Roma, no le otorgamos

             nuestra bendición ni nuestra indulgencia, doctor Ruiz‐


             Sánchez.  Este  Año  Santo  será  para  usted  un  año  de

             lides en el que se ventila la suerte del mundo. Cuando

             haya ganado la batalla, no antes, le autorizo a volver


             junto a Nos. ¡Que Dios le acompañe!



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