Page 309 - Un caso de conciencia -James Blish
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noviciados  de  la  Orden  se  nos  enseñó  que  ahora  la


             meteorología  ocupaba  el  puesto  de  los  «espíritus  y

             fuerzas  etéreas»,  y  que  la  neurofisiología  había


             arrumbado  el  concepto  de  «posesión»  no  llegó  ni

             siquiera a cruzar por mi mente.

               -  El exorcismo no fue abandonado, sino que sólo se


             desaconsejó  su  uso ‐  explicó  Adriano ‐.  Fue  preciso

             erradicarlo,  como  usted  acaba  de  decir.  La  Iglesia

             buscaba  poner  coto  a  los  abusos  que  de  tal  práctica


             hacían los ignorantes curas rurales, que socavaban la

             reputación de la Iglesia tratando de exorcizar al diablo

             del  cuerpo  de  vacas,  cabras  y  gatos  que  estaban


             perfectamente sanos. Pero ahora no me interesa hablar

             de la salud de los animales, del tiempo atmosférico o


             de enfermedades mentales

               -  En  tal  caso...,  ¿debo  entender  que  Su  Santidad

             piensa que..., que debiera haber recurrido..., intentado


             exorcizar a todo un planeta?

               - ¿Por qué no? ‐ dijo Adriano ‐. Desde luego entra en


             lo posible que por el mero hecho de encontrarse usted

             allí dejara de reparar en ello. Estamos convencidos de

             que Dios hubiera proveído en su favor..., en el cielo,


             claro  está,  y  es  muy  posible  que  también  hubiera

             recibido auxilio temporal. De haber fracasado con el

             exorcismo la herejía tenía una justificación. Pero parece


             más lógico pensar en la alucinación de todo un planeta,



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