Page 312 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 312

momento de construir una nueva arca de Noé. Y, sin

             embargo,  mientras  subía  el  nivel  de  las  aguas  y


             resonaban  en  su  castigado  cerebro  las  palabras  «los

             dejo en tus manos», no pensaba en los millones de seres

             que  hormigueaban  en  el  estado  Refugio,  sino  en


             Chtexa. La idea de que un exorcismo pudiera destruir

             a un ser tan circunspecto y grave como el litino junto


             con los demás miembros de su especie y civilización,

             devolver  su  mente  a  la  impotencia  de  la  Suprema

             Nada, como si jamás hubieran existido, constituía una


             verdadera tortura

               En tus manos..., en tus manos.






                                                           17




               Eran  cifras  elocuentes.  Había  sido  computado  el

             número de los que tenían a Egtverchi por símbolo y


             portavoz  de  sus  profundos  rencores,  aunque  se

             desconocía  la  identidad  de  los  comunicantes.  La

             naturaleza de las cifras no constituía sorpresa alguna ‐


             desde hacia tiempo las estadísticas sobre delincuencia

             y enfermedades mentales lo venían trasluciendo‐, pero


             cuantitativamente  eran  sorprendentes.  A  juzgar  por

             los  datos  disponibles,  casi  una  tercera  parte  de  la

             colectividad  del  siglo  XXI  detestaba  en  el  alma  la



                                                                                                        312
   307   308   309   310   311   312   313   314   315   316   317