Page 314 - Un caso de conciencia -James Blish
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Desplazó el sillón en que se acomodaba para no tener
que contemplar las abejas de Liu, que andaban muy
atareadas en las zonas de la terraza bañadas por el sol.
En otras circunstancias no habrían podido arrancarle
de allí, pero ahora no podía permitirse distracciones de
ningún tipo.
- Y, por supuesto, sabe que jamás llegará a tener
conciencia exacta de lo que significa ser litino, al
margen de su facha y de su herencia ‐ añadió ‐. Si
pudieran verse, Chtexa podría despejarle un poco las
brumas... Pero no, ni siquiera hablan el mismo idioma.
- Egtverchi estudia litino ‐ dijo Michelis ‐, pero,
ciertamente, no puede hablarlo, ni siquiera a mi nivel.
Sólo dispone de tu gramática, ya que los manuscritos
que nos trajimos siguen estando considerados como
documentación secreta, y por otro lado no tiene con
quién hablar. Cuando lo intenta suena como el chirrido
de una puerta. Pero tú, Ramón, podrías servir de
intérprete.
- Si, claro que podría, Mike, pero es físicamente
imposible. No tenemos tiempo de mandar por Chtexa
aun en el supuesto de que tuviéramos los recursos y la
autoridad para ello.
- Se me ocurre una idea. Quizá con el CirCon del
conde dʹAveroigne... Es un receptor‐ transmisor
experimental de ciclo continuo. Ignoro su potencia,
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