Page 313 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 313
sociedad en que vivían.
Ruiz‐Sánchez se preguntó de súbito si de haber sido
posible un cómputo de aquel estilo en épocas pasadas,
la proporción se hubiera mantenido en las mismas
cotas.
- ¿Crees que ganaríamos algo si hablásemos con
Egtverchi? ‐ preguntó Ruiz‐Sánchez a Michelis.
A pesar de la resistencia que el jesuita había opuesto,
Michelis insistió en que se alojara en su casa.
- Mira, lo único que puedo decir es que yo no he
conseguido nada ‐ respondió Michelis
‐. Puede que contigo sea distinto, pero hasta de eso
dudo. En estos momentos resulta doblemente difícil
argumentar con él porque no se le ve satisfecho; a pesar
del giro que toman los acontecimientos.
- Conoce a su auditorio mejor que nosotros ‐ añadió
Liu ‐. Y conforme los cómputos se van incrementando,
crece también su irritación. Creo que son para él un
constante recordatorio de que jamás podrá ser del todo
aceptado en la Tierra; que jamás se sentirá en ella
totalmente a gusto. Piensa que sólo suscita interés en
aquellos que tampoco se sienten a gusto en su propio
planeta, lo cual, claro está, es falso. Pero así ve él las
cosas.
- Sin embargo, hay suficiente verdad en ello para que
podamos disuadirle ‐ convino Ruiz‐Sánchez con voz
lúgubre.
313

