Page 367 - Un caso de conciencia -James Blish
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en pie y las palabras anatemizantes del papa Gregorio
VIII temblaban en sus labios, sintió de nuevo el aguijón
de la duda: ¿y si todo fuera un monumental error?
Supongamos, sólo a titulo de suposición, que Litina
fuese el Paraíso y que el litino criado en la Tierra y
devuelto al planeta cumpliera la misión de la serpiente
bíblica. ¿Y si el hecho se hubiera repetido siempre así,
por el fin de tos siglos?
La voz de la Suprema Nada, profiriendo mentiras
hasta el último instante.
Ruiz‐Sánchez alzó la mano, y su voz atribulada vibró
con extrañas resonancias en el sótano del observatorio.
«YO, SACERDOTE DE CRISTO, OS ORDENO, OH
LOS MAS IMPUROS DE LOS ESPIRITUS QUE
AGITAIS ESTAS NUBES...»
- ¿Cómo dice? Por Dios, cállese ‐ dijo el funcionario
de las Naciones Unidas con irritación. Los demás
circunstantes miraban estupefactos a Ruiz‐Sánchez, y
los ojos de Liu traslucían cierto temor. Sólo la mirada
del conde denotaba comprensión y fulguraba con
dignidad.
»...QUE OS ALEJEIS DE ELLAS Y OS DISPERSEIS
POR LUGARES SOLITARIOS Y AGRESTES, EN LOS
QUE NUNCA MAS PODAIS CAUSAR DAÑO A LOS
HOMBRES, ANIMALES, FRUTOS O PLANTAS, NI A
TODO LO QUE HA SIDO CREADO PARA GOCE Y
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