Page 228 - Limbo - Bernard Wolfe
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de tapioca en honor de nuestros muchachos. Sí,
amigos: he dicho tapioca...
Theo era el que hablaba. Ubu le escuchaba
atentamente, llevándose a la boca de tanto en
tanto un pellizco de cereal, escuchaba, tragaba,
escuchaba de nuevo, con una sonrisa cálida y
confiada en su rostro. Cuando Theo hubo
terminado, fue Ubu quien empezó a hablar, sin
dejar por ello de comer. No se oían las voces, la
película no había registrado la banda sonora,
solamente la imagen.
Martine fue estudiando uno a uno todos los
rostros. A la derecha Notoa: bostezaba, se rascaba
la cabeza, su rostro expresaba un fruncimiento de
turbada concentración. Más allá Moaga, con un
gran vendaje envolviéndole la cabeza, el pelo no
le había crecido todavía: estaba tan animada
como un cesto de coles.
En el extremo más alejado... Ooda. En cuclillas,
sin comer nada, el rostro inescrutable. En su mano
tenía algo blanco, arrugado... ¿un trozo de papel?
Cerca de ella estaba Rembó, sujetando su mano,
acariciándola...
...Theo era a todas luces el foco de la atención
general. Su presencia tenía algo galvanizante,
tanto para sus propios compañeros como para los
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