Page 337 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 337
cosas que hacer esta tarde. Espero que nos
veamos de nuevo, Jerry... hablar contigo me ha
sido de una gran ayuda.
—Dígale a ese Ubu que lea algo de Martine. Le
proporcionará una nueva perspectiva de las
cosas.
Silbidos de vapor en el diafragma, retumbar de
rodillos en los esfínteres: los fláccidos labios de
Helder agitándose...
—Lo haré —dijo Martine—. Feliz construcción
cortical, y no dejes que se te suba a la cabeza.
Se marchó en el momento preciso. Otro minuto
con Jerry y hubiera perdido completamente el
control, hacia el final había empezado a notar los
temblores convulsivos en sus vísceras. Aquella
mañana pedagógica había sido la más enorme
broma que jamás hubiera oído o imaginado, muy
posiblemente la mayor y la más obscena broma
jamás concebida por un ser humano mortal; y
nadie se había reído. Nadie había ni siquiera
sonreído. ¡Todas aquellas sobriedades
encadenadas! ¡Todas aquellas pomposidades
oceánicas! ¡Todo el mundo estaba dominado por
la gran tristeza cibercito!
Se alejó de la universidad, recorriendo los
espaciosos jardines y pasando junto a la
337

