Page 338 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 338
muchacha con el traje rosa‐y‐azul y el bloc de
dibujo... sin verla realmente, sin ver a nadie,
caminando ciega y mecánicamente... notando que
su mente se tambaleaba.
—Ni una sonrisa —se dijo en voz alta a sí
mismo, maravillándose—. Ni siquiera un
parpadeo en el ojo de nadie. Oh Dios, oh
Montreal, oh Martine.
Delante de él vio a una multitud congregada
junto al escaparate de una tienda. Se detuvo
automáticamente y trató de ver qué era lo que
miraban. El establecimiento tenía un nombre, F.
A. C. Schwbʹs, y en el escaparate, en letras
doradas, podía leerse: JUEGOS, BROMAS,
NOVEDADES.
¿Bromas? ¿Qué clase de bromas tendrían un
carácter lo suficientemente oceánico como para
ser comercializadas entre aquella aburrida gente
Immob de rasgos impasibles? ¿Qué textos del
amp Joe Miller, qué polvos energetizantes
citocibernéticos, qué perros calientes de caucho
no aristotélico, qué cucharillas solubles? Parecía
como si, al amputar los miembros, la tendencia a
reírse característica del hombre hubiera
desaparecido con ellos. ¿Cómo debía distinguir
aquella gente una broma cuando se le presentaba
338

