Page 405 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 405
el sexo, sólo conoce agonía animal. Agonía.
Impotencia. Como animal uno forcejea anhelante,
forcejea en temblores y sudor para fundirse con
su amada, convertirse en uno con ella. Nunca.
Nunca. Siempre fracaso. El orgasmo nunca
completo. El orgasmo debe rasgar todas las pieles
pero tu piel está ahí y la piel de ella está ahí y
siempre el vacío entre ellas. Murallas de piel.
Sobre esas murallas, los hombres hacen sus
guerras. Orgasmo. Ningún hombre o mujer es
una isla. Orgasmo. La gran fusión. Finalmente un
solo mundo. Pero uno nunca es un mundo,
siempre muchos mundos. Uno jamás puede
fusionarse. Siempre lo intenta. Acariciándola,
haciéndole el amor, apretándola
desesperadamente con fuerza, intentando
penetrarla, mirando sus ojos cerrados, sus labios
crispados, su cabeza oscilando de uno a otro lado,
y uno se maravilla, y en su agonía y en su terror
se pregunta, mientras efectúa los movimientos
del amor se pregunta: creo que siento esto y esto
y esto otro, pero ¿siente ella lo mismo? Qué.
Siente. Ella. Uno hace la pregunta, efectúa el
movimiento, hace la pregunta. Ninguna
respuesta. Ninguna. Respuesta. Ella está debajo
de la piel de uno acariciando la invasora piel, pero
405

