Page 452 - Limbo - Bernard Wolfe
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cuando recibiste órdenes de dirigirte a Túnez,
ahora no estarías aquí sin tus dos piernas.
CARADENIÑO: Eso no tiene ninguna
importancia. Ocurrió esta mañana, Hablemos de
ahora. Ahora estoy tendido aquí sin mis piernas.
¿Lo oye usted? Sin mis piernas, sin mis piernas,
más ligero que un saco de patatas. Tendido aquí
pensando sólo en una cosa, que uno no es más
que un saco de mierda a menos que le plante cara
a EMSIAC y le diga que se vaya a... a que lo
sodomicen (1). Pensando que nada tiene sentido
excepto eso. Y usted sigue diciéndole sí a él...
usted sigue adelante con una oreja pegada a sus
cliqueteos, a fin de no perderse ninguna de sus
instrucciones. Usted le dice sí a la cosa que me
arrancó mis piernas, a la cosa a la que yo no
pienso decirle sí nunca más en mi vida.
Yo: Eso es fácil para ti: no vas a tener que
hacerlo. Probablemente te convertirás en un
héroe. Podrás descansar sobre tus laureles y tu
pensión.
CARADENIÑO: Así que ahora estamos en
lados opuestos de la barricada. Usted es el
enemigo, el único enemigo al que puedo ver.
Porque es usted un agente de EMSIAC y un
hombre que sólo dice sí. Aquiescente aprendiz de
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