Page 754 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 754

preocupación.  Entonces  Martine  había  estado  a



            punto  de  sentirse  convencido,  había  deseado


            positivamente ser convencido:


            ¿cómo era posible que este caradeniño, este boy


            scout  congénito,  este  radiante  niñito,  mintiera


            acerca de algo? Y ahora, ante su infinito disgusto,


            Martine se dio cuenta de que estaba dudando de


            nuevo, sencillamente era imposible que hubiera



            algo villano tras aquel bonachón de enormes ojos.


            Uno  sentía  deseos  de  adelantar  una  mano  y


            palmearle  suavemente en la cabeza, como haría


            con  un  leal  cocker  spaniel,  pero...  estaban  los


            hechos incuestionables.


                  —No tengo que creer nada —dijo Martine—.



            Sé. Fuiste visto excavando. No tú mismo, a decir


            verdad, pero sí unos cuantos de tus amigos.


                  —¿Visto?  —ahora  no  había  en  el  rostro  de


            Theo  más  que  desconcierto—.  ¿Cómo?  Nos



            entrenábamos,  coleccionábamos  mariposas  y


            orquídeas. Visitábamos a los nativos. Eso es todo


            lo que hicimos. Por el amor de Marti... por el amor


            del  cielo,  ¿cómo  podíamos  ser  vistos  haciendo


            alguna otra cosa?


                  —No  te  hagas  el  inocente  conmigo  —dijo



            Martine—.  Fuisteis  vistos.  ¿Recuerdas  el


            muchacho nativo que vino a tu campamento la


                                                                                                      754
   749   750   751   752   753   754   755   756   757   758   759