Page 898 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 898

oposición a fin de vivir como algo más que como



            un mutilado. ¡El Mesías está en terreno frío, muy


            frío!


                  Una vez entras en la cueva, tienes que seguir


            hasta  el  amargo  final:  no  hay  salida.  Y  no  hay



            final.  Cada  hombre  es  su  ATO  propio


            espeleólogo.  Estamos  allí  por  una  indefinida


            turbulencia en los asuntos humanos: el hombres


            no  sólo  es  el  animal  que  fabrica  palabras,  es


            también el animal que se ve eternamente obligado


            a devorar sus propias palabras.



                  Ahora y siempre estamos en un duro período


            de transición para todos nuestros sistemas c‐y‐c,


            para todos nuestros sistemas d‐y‐d.


                  Viejo  mito‐madre,  viejo  creador  de  artificios,



            ¡permite  ahora  y  siempre  que  pueda  ser  de


            utilidad a alguien!


                  Firmado  (sin  incógnito)  Doctor  Lazarus  (su


            propio mejor parásito) Theo estaba mordiéndose


            su  labio  inferior,  las  lágrimas  resbalaban



            abundantes por su rostro. Martine miró hacia otro


            lado.  Abajo,  el  Atlántico,  rizando  sus  olas,


            ondulándose, como plástico fundido.


                  —¿Qué es eso que hay en la barriga del avión?



            —preguntó  Martine—.  ¿Alguna  especie  de


            compartimiento para bombas?

                                                                                                      898
   893   894   895   896   897   898   899   900   901   902   903