Page 932 - Limbo - Bernard Wolfe
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con Ooda, me he preocupado demasiado de mí
mismo. Si vuelvo haré que las cosas sean mejores
para ella. Debo volver a ella, porque entonces...»
Eso era todo. Ella se sabía todas las palabras, hasta
el último «porque entonces». No comprendía lo
que significaban. Sólo sabía una cosa: él deseaba
volver a ella. No importaba lo que le hubiera
hecho marcharse, deseaba volver... a ella. Esto era
suficiente. Significaba, para usar la palabra de su
lengua peculiar, que él la «amaba» a ella. Desde
que había encontrado el trozo de papel y había
leído las palabras y había sabido, aún sin
comprender todas las palabras, que él la
«amaba» a ella, que con ella él se había sentido
«feliz», que se animaba, que no estaba «aburrido»,
que deseaba volver a ella... desde aquel momento
no había vuelto a fumar ningún cigarrillo de
ganja. Ese era su deseo. También era demasiado...
somatotónica, había dicho él. Entonces sería
menos somatotónica, intentaría serlo. Sí él
deseaba volver, ella deseaba ser de la forma que a
él le gustaba. El tenía que volver. Ella deseaba
acostarse de nuevo con él. No se acostaría con
ningún otro hombre, el solo pensamiento de ello
la enfermaba.
Escuchó la voz de Rembó a medida que iba
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