Page 928 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 928

máquina, hasta ahora un espectro amenazador, se



            convierta  en  un  bufón.  No  es  imposible


            conseguirlo.                  Porque              hay          algo           hilarante,


            ofensivamente  divertido,  en  la  máquina.  Es  un


            hombre perfecto...» Rembó se detuvo. Un cambio


            notable se había producido en él en el transcurso


            de  la  reunión  del  consejo.  Había  comenzado


            balbuceando mucho, su voz pequeña y tensa por



            la  inmadurez;  hacia  el  final  había  perdido  su


            ansiedad,  había  gritado  —demasiado  fuerte,  a


            veces—, su timidez dejando paso poco a poco a


            una           energía              que           proporcionaba                      nueva


            profundidad a su voz y una incipiente dignidad a


            sus intensos rasgos de adolescente. Al terminar,


            su dedo, rígido con un recién adquirido impulso


            pedagógico,                     había             oscilado                con            una


            impresionante autoridad —casi carismática y, sin



            embargo, aún un poco tímida— hacia el círculo


            de los ancianos.


                  Pero ahora pareció vacilar una vez más; su voz


            se  hizo  blanda  e  insegura  de  nuevo,  su  dedo



            índice  cayó  en  una  curva  de  timidez,  y  una


            expresión  desconcertada  asomó  a  su  bronceado


            rostro. Se detuvo y tomó el brazo‐llama con que


            había hecho la demostración.


                  —No sé lo que significar. Esas palabras —dijo,



                                                                                                      928
   923   924   925   926   927   928   929   930   931   932   933