Page 215 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
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de importancia. Era distinto en el caso de Moseby, el


           cual  jamás  improvisaba  cuando  pronunciaba  un


           sermón; para él, las palabras eran lo más importante.


           Jijingi comprendió que el europeo no plasmaba sus



           prédicas  por  escrito  porque  tuviese  mala  memoria,


           sino porque aspiraba a distribuir las palabras en un


           orden  determinado.  Una  vez  encontrado  el  que


           quería,  podría  atenerse  a  él  durante  tanto  tiempo


           como fuese necesario.




                  Por  curiosidad,  Jijingi  probó  a  imaginarse  que


           debía pronunciar un sermón y empezó a poner por


           escrito lo que diría. Sentado en la raíz de un mango,



           con el cuaderno que le había dado Moseby, compuso


           una prédica sobre el tsav, la facultad que permitía a


           algunas personas ejercer poder sobre otras, un tema


           que          Moseby                había           descartado                 como             algo


           insignificante después de no haber sabido entenderlo.


           Le leyó el primer borrador en voz alta a otro chico de


           su edad, el cual declaró que era espantoso, lo que a su


           vez desembocó en una breve trifulca, pero a la postre


           a Jijingi no le quedó más remedio que darle la razón a



           su  amigo.  Redactó  el  sermón  otra  vez,  y  otra  más,


           antes  de  aburrirse  de  la  empresa  y  concentrar  su


           atención en otros quehaceres.




                  Mientras                practicaba                la        escritura,               Jijingi


           comprendió a qué se refería Moseby; escribir no era

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