Page 1234 - Anatema - Neal Stephenson
P. 1234
—El globo nos sigue protegiendo —dijo Sammann.
—Bien —dijo Lio—. Estoy seguro de que todos deseáis
felicitar a fra Erasmas, pero no lo hagáis. Ahorrad oxígeno.
Hacedlo más tarde. Arsibalt, ya sabes lo que hay que
hacer… Dinos si necesitas tomar oxígeno prestado de
alguien.
Los demás se habían puesto sobretodos de tela blanca
para detener los micrometeoritos y para reflejar el calor
del sol. Se parecían más a los astronautas de verdad. Me
dieron uno y me lo puse. Luego, al igual que los otros, me
uní a la inmensa maraña de redes, cargas y arpeos e
intenté dormir mientras Arsibalt y Lio activaban el
asistente. Eso implicaba acercarlo a la nuclear y conectarlo.
El asistente ya estaba conectado a una vejiga flexible de
agua. Durante mi ausencia, otros miembros de la Célula se
habían ocupado de recoger el agua de las reservas en las
cargas azules para transferirla a la bolsa, que había crecido
hasta tener el tamaño de una bañera.
Arsibalt se conectó al panel de control de la nuclear e
invirtió mucho tiempo en permanecer inmóvil, lo que
probablemente significase que leía las instrucciones en la
pantalla virtual de su casco e iba repasando una lista.
Pasado un rato se puso a montar unas barras largas que
acabaron sobresaliendo de un lado de la nuclear como
espinas, en cuyos extremos florecieron pétalos,
impidiéndonos ver lo que estuviese pasando en las puntas
1234

