Page 676 - Anatema - Neal Stephenson
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Encontró  la  forma  de  conectarlos.  Probablemente  lleva


          perfeccionándola desde entonces.

            —Me llevó dos años conseguir que funcionase bien —

          admitió Yul.


            —Y  nada  de  eso  hubiera  sido  posible  con  el  tipo  de

          tecnología  que  sólo  podría  comprender  un  avoto  —

          concluyó Cord.


            —Vale, vale —dije, y dejé el tema. Nosotros, los teores,

          que nos habíamos retirado (o, dependiendo de la versión

          de la historia, a quienes habían encerrado) en los cenobios


          en el momento de la Reconstitución, teníamos el poder de

          cambiar  el  mundo  físico  por  medio  de  la  praxis.  Hasta


          cierto  punto,  a  la  gente  normal  le  gustaban  nuestros

          cambios. Pero, cuanto más ingeniosa era la praxis, menos

          gente  la  comprendía  y  más  dependiente  de  nosotros  se


          volvía… y eso no les gustaba nada de nada.




            Cord pasó un rato contándole a Yul lo que sabía sobre los

          primos, y todo lo sucedido durante el viaje desde Sante

          Edhar, Samble y Norslof. Yul lo aceptó con bastante calma,


          lo  que  me  molestó.  Quería  agarrarle  de  los  hombros,

          sacudirlo y hacerle comprender, de alguna forma, que se

          trataba de un acontecimiento de importancia cósmica: lo


          más  importante  que  hubiese  sucedido  nunca.  Pero

          escuchó  la  narración  de  Cord  como  si  le  estuviese

          contando  que  había  cambiado  una  rueda  de  camino  al


          trabajo. Quizá fuese una costumbre de los guías de campo



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