Page 793 - Anatema - Neal Stephenson
P. 793
a favor de esas personas porque me habían ayudado y
porque antes de ser recolectado había visto demasiados
motus sobre ellas. Pero a los valleros, sin embargo, no los
habían Evocado porque fuesen personas agradables.
Cord se acercó y se quedó con las manos en los bolsillos,
haciendo un inventario de mis vendajes.
—Mira qué parte tan pequeña de mi cuerpo cubren en
realidad —dije.
No se lo tragó.
—Nuestro plan no salió tan bien —le comenté.
Miró a un lado y gimoteó… el último puñetazo
emocional de un largo día.
—No es culpa tuya. ¿Cómo ibas a saberlo?
—Lamento haberte hecho pasar por esto. No comprendo
cómo ha podido salir tan mal.
Me miró atentamente y en mi cara no vio nada, excepto,
supongo, una expresión estúpida.
—No tienes ni idea de qué está pasando, ¿verdad?
—Supongo que no. Sólo sé que los militares se han estado
moviendo hacia el polo. —Recordé algo—. Y un magíster
del barco hizo un comentario muy raro sobre arrojar con
ira al Guardián del Cielo.
Mientras lo decía, un autobús viejo salía de la carretera.
A los controles iba magíster Sark. Una de esas
coincidencias estrafalarias que hacían que la gente creyese
en espíritus y fenómenos psíquicos. Yo me lo expliqué
dando por supuesto que un momento antes mi mente
793

