Page 799 - Anatema - Neal Stephenson
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Pero sabía que no era más que una fantasía. Que tenía
que abandonarla. Cuanto más durase, más duro sería.
—Quiero subir a bordo de ese vehículo y acompañaros a
Tredegarh como el agua de ahí desea encontrar el océano
—dije señalando al río—. Pero dejar esto a medias sólo
porque estoy destrozado, extraño mi hogar y estoy
asustado no me parece correcto. Fra Jad, el Milésimo que
me envió, no lo comprendería.
Fue lo primero en todo el día que sorprendió a fra Osa.
—Un Milésimo… —repitió.
—Sí.
—Entonces será mejor que termines la misión.
—Básicamente, eso pienso yo.
Se inclinó una vez más… todavía más que antes. Luego
me dio la espalda y se subió al autobús. Yo fui a la letrina,
meé sangre y me subí al transbor de Yul. Sammann
también estaba allí. Llegamos a la carretera principal y
fuimos en dirección sur. Dormí.
Dicen que sólo dormí media hora, pero me pareció
mucho más. Cuando desperté me arrastré a la parte
posterior del transbor, donde había más oscuridad, y
Sammann usó su cismex para mostrarme un motus.
Sammann era el único miembro del grupo que no hizo
ningún comentario ni pregunta alguna sobre mis heridas
y mi estado emocional. Puede parecer que era insensible.
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