Page 940 - Anatema - Neal Stephenson
P. 940
—Bien. Gracias por hacérmelo saber. Entonces, ¿qué
pasará ahora?
—Bien, conociéndola, va a tomar una decisión. Y hasta
que la tome, es probable que ninguno de los dos sepamos
nada de ella.
No dije nada.
—En cualquier caso, está ocupada —añadió Jesry. Me dio
la sensación de que había acabado conmigo, estaba
aburrido y, sobre todo, quería irse. Pero incluso él sabía
que no podía soltar semejante bomba y marcharse tan
tranquilo. Así que se pasó un rato hablando sobre la
estructura del Convox y su organización. No oí casi nada.
Era por eso que me había visitado tan rápidamente. Para
poder soltarme la noticia mientras estuviésemos
separados por una rejilla metálica. ¡Qué chico más listo!
Porque (como me dije cuando se fue) me conocía y sabía
que no dejaría de pensar en ellos y acabaría siendo
razonable. ¿Por qué no iban a iniciar un connubio?
Después de la Evocación de Ala, yo mismo me consideré
libre.
¡No es que con eso hubiese ganado yo nada!
Me comí un trozo de pan. Tres avotos vestidos con trajes
herméticos entraron. Dos me sacaron más sangre. La
tercera persona se quedó cuando los chupasangre se
fueron. Se quitó el casco del traje y lo tiró al suelo. Metió
los guantes dentro. Se metió los dedos entre el pelo y se
palpó el cráneo.
940

