Page 943 - Anatema - Neal Stephenson
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—Quizá deberíamos haber esperado —dije.


            Me miró con mucha seriedad.

            —¡No te recomiendo que vayas diciendo esas cosas!

            Me pilló por sorpresa. Se controló y me habló con voz


          más normal:

            —Este  lugar  es  la  capital  mundial  de  los  sabelotodos.

          Todos están celosos. Todos desearían haber estado allí en


          lugar de ti y un montón de raritos del linaje. Creen que

          hubiesen podido hacerlo mejor.

            —Vale, da igual —dije—. Hicimos lo que tuvimos que


          hacer porque sabíamos que los militares venían a joderlo

          todavía más.


            —Eso  está  mucho  mejor  —dijo—.  Ahora  volvamos  al

          olfato: ¿recuerdas haber olido algo, en algún momento?

            —¡Sí! ¡Lo comentamos!


            —No mientras el Ati te apuntaba con el motucaptor.

            —Antes de que llegase Sammann. La sonda acababa de


          aterrizar. Orolo olisqueó los gases de los motores. Quería

          saber si usaban un líquido propulsor tóxico…

            —Muy inteligente por su parte. Algunos son horribles —


          intervino Maroa.

            —Pero no olimos nada. Decidimos que era todo vapor.

          Hidrógeno y oxígeno.


            —Sigue siendo un resultado negativo.

            —Pero, más tarde, había un olor definido en el interior

          de la sonda —dije—. Ahora lo recuerdo. Del cuerpo. Di


          por supuesto que era de algún fluido corporal.



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