Page 948 - Anatema - Neal Stephenson
P. 948
ése… cada uno más grande y más bonito de lo que nunca
ha sido el de Shuf. Por no hablar de las casas capitulares.
—Ya me siento un paleto.
—Pues espera.
—Así que hay una cocina… —Callé, incapaz de
comprender una idea tan extravagante.
—Una cocina para cada mensalán… ¡que cocina sólo
para catorce!
—Creía que habías dicho siete.
—Los servitores también tienen que comer.
—¿Qué es un servitor?
—¡Nosotros! —Lio rio—. Cuando te suelten, te
emparejarán con un fra o sur de mayor edad… tu decán.
Un par de horas antes, irás a la tación o casa capitular
donde se le ha asignado Mensal, y tú y los otros servitores
prepararéis la cena.
«Cuando las campanas anuncian que es tarde‐noche, los
decanes aparecen y se sientan a la mesa. Los servitores
sirven la comida. Cuando no estás moviendo platos, te
plantas detrás de tu decán dando la espalda a la pared.
—Es chocante —dije—. Estoy casi convencido de que te
burlas de mí.
—Al principio yo tampoco podía creerlo —dijo Lio
riendo—. Me sentía como una brizna de hierba. Pero el
sistema funciona. Puedes escuchar conversaciones que te
estarían vedadas de otra forma. Con el paso de los años
948

