Page 163 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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4. EL CAMINO INFERIOR






                Ahora que por fin le parecía tener el camino libre ante

         él,  Alvin  comenzó  a  sentir  una  extraña  reluctancia  a

         abandonar  el  mundo  familiar  de  Diaspar.  Comenzaba  a


         descubrir que tampoco él se hallaba inmune a los temores

         que con tanta frecuencia había despreciado en los otros.

                En  una  o  dos  ocasiones  Rorden  trató  de  disuadirlo,

         pero realmente esos intentos no fueron muy rigurosos. A


         cualquier  hombre  de  los  que  vivieron  en  las  Edades  del

         Alborear  les  hubiera  parecido  extraño  que  ni  Alvin  ni

         Rorden pudieran ver el menor peligro en lo que estaban

         haciendo.  Pero,  durante  millones  de  años,  el  mundo  no


         tenía  ya  nada  que  pudiera  amenazar  al  hombre  y  ni

         siquiera  Alvin  podía  suponer  la  existencia  de  seres

         humanos  que  se  diferenciaran  grandemente  de  los  que


         poblaban Diaspar y que él tan bien conocía. Por lo tanto,

         resultaba  inimaginable  para  él  el  pensamiento  de  que

         podría ser detenido contra su voluntad. Lo peor que podía

         pasarle era que no lograra descubrir nada en absoluto.


                Tres días más tarde, Rorden y Alvin se dirigieron de

         nuevo a la cámara de los caminos móviles. Bajo sus pies la

         flecha luminosa aún seguía señalando hacia Lys. Y estaban

         dispuestos a seguir esa dirección.


                Cuando penetraron en el túnel, sintieron de inmediato




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