Page 1032 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Me giré desesperado. Una vez más había
perdido la concentración. ¿Había fallado
ya? ¿La había perdido de nuevo?
Para entonces el temor de los Morlocks al
incendio se había asentado del todo, y huían
en una riada del resplandor, con las
espaldas peludas y encorvadas manchadas
de rojo. Entonces vi una hilera de Morlocks,
cuatro, avanzando por entre los árboles lejos
del fuego
Llevaban algo: algo inconsciente, pálido,
fláccido, con rastros de blanco y oro...
Rugí y me lancé por entre el follaje. Las
cuatro cabezas de los Morlocks giraron
hasta que sus ojos rojos estuvieron fijos en
mí; entonces levanté el puño y lo lancé
contra ellos.
No fue una gran pelea. Los Morlocks
dejaron su preciosa carga; se enfrentaron a
mí pero les distraía el brillo creciente a sus
espaldas. Un pequeño bruto cerró los
dientes en mi muñeca, pero le golpeé en la
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