Page 453 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 453

seguramente  los  habían  arrollado,  o  se


                  habían arrancado las insignias y se habían


                  unido a la estampida. Vi a un hombre con el


                  uniforme  del  Ejército  de  Salvación;  estaba


                  de pie sobre una escalerilla y gritaba:


                  —¡Eternidad! ¡Eternidad!


                  Moses señaló con el dedo.



                  —Mira.  La  Bóveda  está  rota  por  el  este,


                  hacia              Stepney.                  ¡Vaya                con             la


                  impenetrabilidad de ese maravilloso techo!


                  Tenía razón. Era como si una gran bomba


                  hubiese  abierto  un  inmenso  agujero  en  la


                  cáscara  de  hormigón,  cerca  del  horizonte


                  oriental. Sobre la herida principal, la Bóveda



                  se había rajado como una cáscara de huevo,


                  y se podía ver una banda irregular de cielo


                  azul casi hasta el cenit de la Bóveda. El daño


                  todavía no había terminado. Los trozos de


                  cemento —algunos del tamaño de casas—


                  llovían  por  toda  aquella  sección  de  la


                  ciudad, y sabía que los daños y las pérdidas






                                                                                                   453
   448   449   450   451   452   453   454   455   456   457   458