Page 73 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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un desierto, de la misma forma que había atraído a


           ese  cangrejo  granjero  y  a  su  cosecha  de  líquenes.


           Supuse que el calor debía de provenir del interior de


           la  Tierra,  cuya  actividad  volcánica,  evidente  en


           nuestros  propios  días,  no  se  había  reducido


           significativamente  en  los  pasados  seiscientos  mil


           años. Y quizá la humedad provenía de un acuífero



           que todavía existía bajo el suelo.


           Debía  de  ser,  pensé,  que  la  superficie  del  planeta


           estaba llena de cúpulas y pozos como áquél. Pero su


           propósito  no  era  permitir  la  entrada  al  mundo


           interior  de  los  Morlocks  —como  en  aquella  otra


           historia— sino liberar los recursos intrínsecos de la


           Tierra para calentar y humedecer el planeta sin Sol; y



           la  vida  que  había  sobrevivido  a  la  monstruosa


           ingeniería  que  había  presenciado  se  congregaba


           ahora  alrededor  de  aquellas  fuentes  de  calor  y


           humedad.


           Mi  confianza  se  incrementaba  —entender  algo  de


           todo aquello era un tónico poderoso para mi valor, y


           después  de  la  falsa  alarma  del  cangrejo  no  tenía


           sensación  de  peligro—  y  me  senté  nuevamente  al


           borde del pozo. Tenía mi pipa y algo de tabaco en un



           bolsillo;  llené  la  cazoleta  y  la  encendí.  Comencé  a


           especular sobre la forma en que esa historia difería de


           la  primera  que  había  visto.  Evidentemente  había


           algunos hechos paralelos —había habido Morlocks y


                                                                                                               73
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