Page 886 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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más  a  petición  de  Nebogipfel—  habían


                  reestructurado el material de las paredes de


                  la cámara donde estaba el coche del tiempo.


                  Seguiríamos  necesitando  protección  del


                  clima  salvaje  de  la  Tierra  Blanca;  pero


                  queríamos  poder  ver  el  mundo  a  medida


                  que avanzásemos.



                  Aunque la temperatura del aire permanecía


                  inalterada,  sentí  inmediatamente  más  frío;


                  temblé y me apreté el abrigo.


                  —Creo               que           estamos                listos          —dijo


                  Nebogipfel.


                  —Listos  —asentí—,  menos  por  una  cosa,


                  ¡nuestra decisión! ¿Viajamos al futuro hasta



                  las Naves terminadas o...?


                  —Creo  que  la  decisión  te  corresponde  —


                  dijo.  Pero  había,  quiero  pensarlo,  algo  de


                  simpatía en su extraña expresión.


                  Los  temores  todavía  permanecían  en  mi


                  interior,  ¡ya  que,  exceptuando  aquellas


                  primeras horas desesperadas cuando perdí


                  a  Moses,  nunca  he  sido  un  hombre  que


                                                                                                   886
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