Page 888 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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ADELANTE EN EL TIEMPO
Una vez más el Sol corrió como un cohete
por el cielo, y la Luna, todavía verde, se
apresuraba en sus fases, ya que los meses
transcurrían con mayor velocidad que los
latidos del corazón; pronto, la velocidad de
ambos orbes se había incrementado tanto
que se transformaron en las bandas de luz
uniformes que ya he descrito, y el cielo
adoptó el gris acero que resultaba de la
mezcla de las noches y los días. A nuestro
alrededor, claramente visible desde nuestra
posición elevada, las capas de hielo de la
Tierra Blanca se extendían a lo lejos sobre el
horizonte, inalteradas ante el paso de los
años, mostrando sólo una superficie
brillante difuminada por la rapidez de
nuestro paso.
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