Page 74 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Me puse a cuatro patas. El suelo era cálido y
agradable, como el cuero. Al principio mi visión
estaba llena de imágenes danzantes del disco de
luz, pero al final pude distinguir la sombra bajo mi
cuerpo. Entonces, todavía a cuatro patas, noté algo
aún más extraño: la superficie que estaba debajo
de mí era transparente, como si estuviese hecha de
un vidrio flexible, y donde se proyectaba mi
sombra podía ver las estrellas con claridad a través
del suelo. Me habían colocado en una plataforma
transparente con un diorama de estrellas debajo:
como si me hubiesen traído a un planetario
invertido.
Sentí un mareo, pero pude levantarme. Tenía que
cubrirme los ojos con la mano para protegerme del
brillo que venía de arriba; ¡deseé no haber perdido
el sombrero que traje de 1891! Todavía llevaba el
traje ligero, pero ahora estaba manchado de arena
y sangre, especialmente alrededor de las mangas,
aunque noté con sorpresa que habían intentado
limpiarme, ya que en manos y brazos no había
sangre de Morlock, ni mucosidades, ni pus. El
atizador había desaparecido, y no pude encontrar
la mochila. Me habían dejado el reloj, pero las
cerillas y las velas ya no estaban en los bolsillos. La
pipa y el tabaco también habían desaparecido y
sentí una punzada incongruente de pena por ello;
¡en medio de todos aquellos misterios y peligros!
Se me ocurrió una idea, y las manos me volaron a
los bolsillos del chaleco, para encontrar las
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