Page 137 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 137

—¿Te  encuentras  mejor?  —preguntó  Eva,


           avanzando  unos  pasos  hasta  colocarse  bajo  la


           pálida luz de los focos de neón.


                  Nicholas  intentó  responder,  pero  solo  pudo



           levantar un brazo para pedir tregua. Se sentó en el


           suelo  y,  mientras  trataba  de  recuperar  el  aliento,


           quiso sacarse los guantes con la boca.


                  —Deja que te ayude —ofreció arrodillándose a


           su lado.


                  Eva se alisó la falda gris del uniforme, tomó la


           mano enguantada de Nicholas y la colocó sobre su



           regazo. Sus dedos blancos y delgados aflojaron sin


           dificultad la cuerda de los guantes y los retiró con


           cuidado. Él le dio las gracias mientras se frotaba las


           muñecas doloridas.


                  —Sabía  que  te  encontraría  aquí,  aunque  el


           gimnasio lleve dos horas cerrado.


                  —Mientras  no  me  lo  prohíban,  seguiré


           viniendo —respondió el muchacho.


                  —Apuesto  a  que  ni  siquiera  has  cenado.  —Se



           puso en pie y tiró de él—. Vamos, dúchate. Te he


           estado esperando para ir al comedor.


                  Nicholas  se  dejó  arrastrar.  Aún  tenía  el  pulso


           desbocado, pero ya respiraba con más normalidad.


                  —Creo  que  no  me  apetece  cenar  —dijo


           mientras  se  dirigían  a  la  salida—.  Prefiero  irme  a




                                                                                                            137
   132   133   134   135   136   137   138   139   140   141   142