Page 132 - Hijos del dios binario - David B Gil
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Se tomó un momento para pensar.


                  —No lo haría. Estoy seguro.


                  —Si  esa  persona  amenazara  con  ejercer  la


           violencia física contra otra persona, con causarle un



           daño superior al que tú te provocarías, ¿morderías


           el cristal?


                  —Tampoco lo haría.


                  —Si  amenazara  con  causar  daño  a  tres


           personas, ¿obedecerías entonces?


                  Un instante de duda.


                  —No..., no lo sé.



                  —Debes contestar sí o no, Nicholas.


                  —No, no lo haría.


                  —¿Y si ahora amenazara con hacer lo mismo a


           diez personas?


                  El muchacho bajó la cabeza y cerró los dedos en


           torno  a  las  rodillas.  Comprendía  que  la  iteración


           nunca  cesaría,  querían  saber  cuánto  dolor  ajeno


           estaba  dispuesto  a  tolerar  para  evitar  el  suyo


           propio.  Miró  el  desierto  que  le  rodeaba,  el  cielo



           amenazando tormenta, y sintió una punzada en la


           garganta  reseca;  se  pasó  la  lengua  por  los  labios,


           temiendo encontrarlos cuarteados. Sabía que la sed


           era fruto de la autosugestión, pero la mirada se le


           fue a la jarra de cristal, súbitamente apetecible. No


           bebió. Decían cosas del agua de aquella jarra. Cerró




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