Page 133 - Hijos del dios binario - David B Gil
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los ojos e imaginó el cristal cortándole la comisura


           de  los  labios,  la  sangre  derramándose  por  la


           barbilla.


                  —Sí, mordería el cristal.



                  Hubo  otro  silencio,  como  si  valoraran  su


           respuesta.


                  —Entonces,  ¿no  crees  que  tres  personas  han


           sufrido  innecesariamente?  Quizás  deberías  haber


           mordido el cristal desde el principio. ¿Qué opinas?


                  —Puede  ser…  Sí,  debería  haberlo  mordido


           desde el principio.



                  Cambio  de  luces.  Una  llanura  extensa  que  se


           pierde en el horizonte. El viento agita las briznas de


           hierba.


                  —Escenario  2385.  Tú  y  tres  amigos  os  habéis


           perdido en un territorio inhóspito, debéis caminar


           durante más de un día para llegar a la civilización y


           el  único  alimento  al  que  tenéis  acceso  es  una


           manzana que está en tu poder. —Nicholas conocía


           bien  esa  manzana,  ya  había  aparecido  en  otros



           escenarios.  No  era  una  simple  fruta,  sino  una


           entelequia, un concepto que expresaba «todo lo que


           una persona puede anhelar». Lo que es necesario y


           deseable  a  un  tiempo—.  Si  te  comes  la  manzana


           entera,  tu  cuerpo  estará  bien  alimentado  y


           sobrevivirás  con  toda  certeza  hasta  llegar  a  una




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