Page 135 - Hijos del dios binario - David B Gil
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encontrarse en dichas circunstancias, haría
justamente lo que dijera allí dentro.
Había anochecido cuando por fin le dejaron
marcharse de aquel pequeño cubículo de cristal
templado que algunos habían bautizado como la
sala de los espejos. Era una manera curiosa de
llamarlo, ya que no había ningún espejo en su
interior, pero todos entendían el porqué de tal
sobrenombre. Una vez libre, Nicholas debía
recorrer el camino que lo llevara a reencontrarse
consigo mismo, un proceso que había
sistematizado de forma bastante eficaz. Lo habían
zarandeado, haciéndolo volar de un escenario a
otro, sometiéndolo a preguntas que carecían de
respuestas correctas, lo habían extenuado a nivel
mental y emocional, vaciando su alma cucharada a
cucharada hasta dejar tan solo un cascarón vacío.
Ahora, en la soledad que solo le pertenecía a él,
comenzaría a restañar las heridas, a rellenar el
hueco hasta sentirse de nuevo una persona
completa.
Se enfundó los guantes de boxeo y, con los
dientes, tiró de la cuerda que los ceñía a sus
muñecas. Su mente estaba completamente en
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