Page 306 - Hijos del dios binario - David B Gil
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apresurados.


                  Descubrió a Lara corriendo en estampida hacia


           ella. Soltó su equipaje de mano e intentó enjugarse


           las  lágrimas  mientras  una  sonrisa  le  llenaba  el



           rostro, pero su hija ya había saltado a sus brazos y


           le  recorría  la  cara  y  el  cuello  con  mil  besos.  La


           abrazó contra su pecho y hundió la nariz en el pelo


           suave  de  la  pequeña,  dejándose  embargar  por  su


           olor.


                  —¿Qué haces aquí, por qué no me dijisteis que


           ibais a venir?



                  —Le dije a papá que quería darte una sorpresa


           —contestó  la  pequeña  entusiasmada,  con  los  ojos


           brillantes—. ¿Te hemos sorprendido, mamá?


                  Ella asintió con fuerzas mientras la abrazaba de


           nuevo  para  que  no  descubriera  las  lágrimas  que


           volvían  a  brotar.  «¿Por  qué  diablos  estaba  tan


           sensible?», se reprochó en silencio.


                  —Alicia               —la           llamó            otra          voz,          menos


           entusiasmada y más adulta.



                  Levantó la vista empañada y descubrió a Javier,


           que  asistía  al  reencuentro  de  madre  e  hija  a  una


           distancia prudencial.


                  —Quería avisarte —se disculpó él—, pero Lara


           insistió en darte una sorpresa.


                  ¿Cuánto hacía que no lo veía en persona, nueve




                                                                                                            306
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