Page 310 - Hijos del dios binario - David B Gil
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podemos comer juntos y llevarla a algún sitio esta
tarde. Luego se irá contigo tranquila. Solo serán
unos días más.
Para alivio de Alicia, él asintió sin hacer el más
mínimo reproche. Se daba cuenta de que Javier
podría habérselo puesto más difícil, incluso podría
haberla hecho sentirse culpable, así que sonrió
agradecida y, por un momento, reconoció en sus
ojos la misma mirada límpida que compartía con
su hija.
—Escúchame —dijo bajando la voz y mirando
al suelo—. Lo que pasara entre nosotros no tiene
nada que ver. Siempre has sido un buen padre, has
estado siempre que ha hecho falta, y siento que a
veces no te lo he agradecido lo suficiente.
Él se mantuvo en silencio durante un instante,
como si le sorprendiera escuchar aquellas palabras
de tregua y no quisiera evidenciarlo. Por fin se
encogió de hombros.
—Eh, no es nada que tengas que agradecerme.
Los dos somos responsables de ella por igual. Sabes
que siempre quise ser padre.
Lo miró abiertamente y se sorprendió al
descubrir que, por primera vez en años, pese a los
engaños y las mentiras, podía sentirse
relativamente en paz con Javier. Quizás la pérdida
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