Page 376 - Hijos del dios binario - David B Gil
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—Ahora ya sabes el motivo de mi castigo.
Eugene asintió lentamente, y en sus ojos brilló
una determinación sobrecogedora.
—Está bien. Encontraré una vía, pero tendrás
que confiar en mí.
—Lo haré. Y Eva también, no la voy a dejar
atrás.
—Ni hablar.
—Ella conoce nuestras intenciones. La única
manera de asegurarnos su silencio es implicándola.
—Nicholas mentía, sabía que Eva no lo delataría
por nada del mundo, pero esperaba que la mente
calculadora de Eugene contemplara aquella opción
como la más segura.
El muchacho rubio no respondió, y Nicholas
prefirió tomar su silencio como un mudo
asentimiento.
—Hablaremos dentro de diez días.
Y se alejó sin mirar atrás.
Cerró la puerta de su habitación e
inmediatamente escuchó el leve chasquido de la
cerradura electrónica. Apoyó la mano en el pomo e
intentó abrir en vano. Fue un acto reflejo, como si
necesitara comprobar que, efectivamente, estaba
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