Page 375 - Hijos del dios binario - David B Gil
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—Debe ser ahora —respondió Nicholas con
tono inflexible—. Cuando acabe la hora del
almuerzo me recluirán en mi habitación durante
diez días y no podremos hablar.
Eugene por fin le miró a los ojos.
—¿Qué has hecho?
—Eso da igual —respondió con impaciencia—.
Escúchame bien, he pensado sobre lo que me
dijiste, y estoy dispuesto a hacerlo. Debemos salir
de aquí, fugarnos en cuanto sea posible.
El muchacho con rostro de querubín, tan
distinto al de Nicholas, sonrió al escuchar aquellas
palabras.
—Bien. Me alegra saber que has tomado la
decisión correcta.
—Si lo hacemos, debemos hacerlo bien.
Durante los próximos diez días deberás encontrar
la manera de salir.
—¿Y una vez fuera?
—Fuera hay gente que sabe que existimos. Creo
que he conocido a alguien que nos podría ayudar.
—¿Que has conocido a alguien? ¿Cómo? —
Eugene rio divertido, como si hablara con un niño
pequeño que trata de tomarle el pelo, pero luego
recordó los rumores—: La visitante... Conseguiste
hablar con ella.
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