Page 64 - Hijos del dios binario - David B Gil
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Lamento molestarte con todo esto, pero en
muchos aspectos sigues siendo mi último refugio.
Aún te veo sentada en la cafetería de la escuela de
periodismo, bebiendo café mientras hablábamos de
literatura y filosofía, de conceptos como el Zeitgeist
y la conciencia social. Nunca te lo dije, pero no
había leído nada de Hegel y me obligaste a correr a
la biblioteca para poder seguirte el ritmo. Ya ves,
aún hoy sigo enamorado de aquella universitaria
de veinte años.
Siempre tuyo.
Will
Alicia trató de retener las lágrimas y se
concentró en seguir las instrucciones a toda prisa:
descargó el documento adjunto, copió en un
archivo el texto del mensaje y borró todo rastro del
mismo de su cuenta de correo. Se le había
acelerado el pulso y le costaba concentrarse. ¿Qué
diablos era todo aquello? Emociones dispares
tiraban de ella en sentidos opuestos, pero las
palabras de Will habían prendido un pequeño
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