Page 69 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 69
otro?... Daba igual, otro desgraciado de los que
seguían a Reiner. August, sin embargo, no era
ningún gilipollas; siempre se mantenía calmado y
silencioso, y Nicholas estaba convencido de que, a
su manera, era mucho peor que Reiner.
Dejó atrás la arboleda y salió a campo
descubierto. La capucha de la sudadera aún le
cubría el rostro, aunque permitía vislumbrar sus
ojos y sus intenciones. El primero en advertir su
presencia fue August, pero se mantuvo en silencio
sin alertar a su amigo, que continuaba disfrutando
de su papel de torturador:
—¿Por qué no me miras a los ojos, maricón? —
increpó a su víctima—. En la ducha bien que te
gusta mirarnos.
—Siempre me ducho solo —gimió Hugo sin
atreverse a levantar la vista.
—Porque no quieres que veamos cómo se te
pone dura cuando te duchas con otros. Apuesto a
que ahora, de solo pensarlo, se te está poniendo
dura.
Reiner alargó la mano para apretar la
entrepierna de Hugo y este se cubrió torpemente al
tiempo que se arrastraba sobre la nieve para
alejarse.
—¡Ya basta, Reiner! —gritó Nicholas. Su voz
69

