Page 817 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
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clases emplean un vocabulario técnico específicocon palabras –todavía vigentes en el siglo XXI– de
lenguas originarias (generalmente, quechua y aimara), como: pawchu, illawa, ch’ulla, puchka, kaitu,
lloqio chumpi, que las aprendieron de la tradición oral de sus padres, abuelos y comunidades, por
transmisión intergeneracional. Para el caso, este léxico es el más apropiado, y el que aprenden y
emplean frecuentemente las y los idóneos con sus alumnos quebradeños y no quebradeños.
En Talleres Libres, el docente idóneo se define por los saberes comunitarios de tradición oral,
transmitidos y aprendidos desde práctica.
Los saberes orales comunitarios son todos aquellos recuerdos de la memoria colectiva que
tenemos porque hemos visto, oído y/o practicado de forma social y comunitaria, ya que no son
propiedad de individuos aislados. Sabemos porque estuvimos ahí, porque escuchamos directamente
lo que contaban las y los abuelos; y también porque esos saberes se practican (o practicaron) desde
hace muchos años en nuestras familias, en la comunidad y/oen el entorno más cercano donde
vivimos. Estos saberes valiosos –y paradójicamente– poco valorados, no los aprendimos de la
escuela, ni de los manuales escolares, ni de los medios masivos de comunicación (Machaca 2013:
p.137-138).
En el transcurso de más de tres décadas de Talleres Libres, son diez las especialidades (más del
50% de la oferta educativa) en las que siempre se desempeñaron idóneos sin títulos académicos:
Tejido en telar; Tejido artesanal; Música e instrumentos autóctonos; Idioma Quechua; Peletería;
Hilado y teñido; Envasado y encurtido artesanal; Cerámica; y Confección de indumentaria artesanal.
En el taller de Idioma Quechua se desempeñaConcepción Catunta (o KusiKilla, como le gusta llamarse
en runa simi), docente idónea, hablante de esta lengua originaria, migrante boliviana de Potosí; quien
reside en Jujuy desde hace más de cincuenta años. Ella enseña cultura y lengua quechua desde hace
dos décadas, y contribuyó en la formación de nuevos idóneos que enseñan dicha lengua originaria.
Los talleres con mayor matrícula de alumnos, en su mayoría mujeres en edad
económicamente activa, son aquellos que desarrollan actividades ligadas a la producción de tejidos,
con lanas de llama y de oveja, a saber: 1) Talleres de tejido en telares, en los que se aprende a
manipular telares rústicos de dos y cuatro lisos; telar de cintura; y; telares de mesa en triángulos,
rectángulos y cuadrados. 2) Talleres detejido artesanal, en los que se practican diversas técnicas de
tejidos a dos agujas, con cuatro y cinco agujas; y crochet. 3) Talleres de Confección de indumentaria
artesanal, en el que se imparten conocimientos de corte y confección, generalmente de ropa de vestir,
con telas rústicas (picote o bayeta; y barracán). 4) Talleres de Hilado y teñido, donde se imparten
conocimientos y prácticas de teñido con tintes naturales (mayormente empleando vegetales de la
región, hierbas aromáticas y verduras).
Las especialidades implementadas para aprovechar materia prima de origen vegetal y animal
de la región, son los talleres de Peletería (en el que se enseña mayormente técnicas de curtido de
cueros caprinos, ovinos y vacunos criollos; y en menor medida de animales silvestres). En los Talleres
de Envasado y Encurtido artesanal se aprovechan frutas y verduras de estación para envasarlas al
natural o como materia prima para la elaboración devariados dulces y conservas. Lo mismo ocurre
con los encurtidos de carnes de llama y deoveja. Estos talleres también constituyen un espacio para
la práctica de cocina regional (por ejemplo, elaboración de chicha de maíz, quesos de vaca y de cabra,
y comidas regionales como tamales, humitas, picante, entre otras; y licores de hierbas aromáticas
como muña muña y rica rica).
El taller de Cerámica también se caracterizó por incorporar la figura de docentes idóneos, ya
que al frente de ellos se desempeñaron ceramistas con experiencia en producción de artesanías para
la venta, generalmente de objetos suntuarios. La materia prima empleada siempre fue arcilla de
yacimientos existentes en la Quebrada; entre los cuales cabe destacarse el de Yacoraite, debido a la
finura de su material. En estos últimos años fue importante la presencia de varios alumnos (siempre
más mujeres que varones) procedentes de las ciudades de San Salvador de Jujuy y Palpalá, la mayoría
de ellos docentes de Artes que requerían poner en práctica sus conocimientos.
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