Page 455 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 455
Permitió que su hombro izquierdo se desconectara y
empezó a doblarse sobre sí mismo, pero no antes de que
su mano izquierda hubiera arañado ligeramente el
rostro de la mujer (y mientras se dejaba caer comprendió
que eso había sido una reacción instintiva y no algo
razonado. No estaba muy seguro del porqué, pero le
pareció bastante divertido.)
La guardia de seguridad le cogió por el otro brazo
y le inmovilizó las dos manos a la espalda usando su
guante de sujeción para dejarlas atrapadas en esa
postura. Alzó la otra mano y se limpió la sangre del
rostro. Horza había quedado de rodillas sobre la
superficie de la terraza, y estaba gimiendo como gemiría
casi todo el mundo si tuviera un brazo roto o dislocado.
—Tranquilos, no pasa nada. No es más que un
pequeño problema con un pase... Por favor, sigan
divirtiéndose —dijo la guardia de seguridad. Alzó el
brazo y el guante de sujeción tiró de Horza obligándole
a incorporarse. Horza lanzó un chillido de dolor fingido
y fue empujado por los peldaños que llevaban al paseo
con la cabeza gacha—. Siete tres, siete tres; varón código
verde por paseo siete en el sentido de la rotación —dijo
la mujer por el micrófono de su solapa.
Horza sintió cómo su captora empezaba a
debilitarse apenas llegaron al paseo. Aún no podía ver
a ningún otro guardia. Los pasos de la mujer que iba
455

