Page 46 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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La comida que se le sirvió era el máximo esfuerzo

              de  una  autocantina  de  crucero  dispuesta  a  producir

              algo  adecuado  para  el  consumo  humano,  pero  sabía


              horrible.  Horza  comió  lo  que  pudo  y  bebió  cierta

              cantidad  de  agua  destilada  que  tampoco  sabía

              demasiado bien. El menú le fue servido por un medjel,


              una  criatura  parecida  a  un  lagarto  que  medía  dos

              metros y tenía una cabeza bastante larga y achatada y


              seis  patas:  cuatro  de  ellas  servían  para  correr,  y  el

              primer par era utilizado como manos. Los medjels eran

              la  especie  compañera  de  los  idiranos.  Su  complicada


              simbiosis  social  había  abastecido  de  becas  y  fondos

              para  la  investigación  a  muchas  facultades  de


              exosociología de muchas universidades a lo largo de

              los milenios que los idiranos llevaban formando parte

              de la comunidad galáctica.


                     Los  idiranos  habían  evolucionado  lentamente  en


              Idir, su mundo natal, hasta convertirse en los monstruos

              de  mayor  categoría  de  todo  un  planeta  lleno  de

              monstruos.  La  frenética  y  salvaje  ecología  de  las


              primeras  épocas  de  Idir  había  desaparecido  hacía  ya

              mucho tiempo, y lo mismo había ocurrido con todos los


              monstruos que lo poblaban, salvo los supervivientes de

              los zoológicos. Pero los idiranos habían conservado la

              inteligencia  que les  convirtió en  vencedores  de aquel


              largo combate, así como la inmortalidad biológica que




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