Page 484 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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mientras extendía la otra hacia la dirección de la que

              había  venido  el  golpe.  Sintió  cómo  su  pie  chocaba

              contra algo que cedió.


                     Se puso en pie, y se agachó apenas recordó que las


              hélices  de  los  propulsores  debían  estar  girando  en

              algún lugar sobre su cabeza. Los remolinos y vórtices


              de aire cálido saturado de aceite le hacían oscilar como

              si fuera un bote minúsculo perdido en un mar agitado

              por  la  tormenta.  Tenía  la  sensación  de  ser  un  títere


              controlado por un borracho.


                     Avanzó tambaleándose con los brazos extendidos

              y golpeó a Kraiklyn. Sintió que volvían a caer y le soltó,


              golpeando con todas sus fuerzas allí donde supuso que

              debía  de  estar  la  cabeza  de  Kraiklyn.  Su  puño  se

              estrelló  contra  un  hueso,  pero  no  sabía  dónde.


              Retrocedió  un  par  de  pasos  para  evitar  el  posible

              puñetazo o patada de represalia. Sus tímpanos estaban

              a punto de estallar; sentía una terrible opresión en la


              cabeza. Podía notar cómo le vibraban los ojos en las

              cuencas. Tenía la impresión de que se había quedado


              sordo, pero podía sentir un lento palpitar en su pecho

              y su garganta. Aquellas pulsaciones rítmicas estaban

              dejándole sin aliento y le obligaban a jadear y toser.


              Logró distinguir una débil cinta de luminosidad que

              les  rodeaba  por  todas  partes,  como  si  estuvieran  en


              pleno  centro  del  aerodeslizador.  Vio  una  zona  de



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