Page 479 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Ya no estaba en el muelle. El hombre había caído

              justo en el borde y había resbalado arrastrando consigo

              a Horza. Estaban cayendo al agua.


                     Horza fue consciente de una sucesión de luces y


              sombras, de que seguía teniendo agarrado al hombre

              por el traje o la capa y de que había una mano encima


              de su hombro. Siguieron cayendo. ¿Qué distancia les

              separaba  del  agua?  El  ruido  del  viento.  Atento  al

              sonido de...



                     Fue  un  impacto  doble.  Chocó  con  el  agua,  y

              después  llegó  una  colisión  de  líquido  y  cuerpo

              estrellándose contra algo más duro. Hacía mucho frío,


              y le dolía el cuello. Estaba debatiéndose locamente, no

              muy seguro de dónde estaba el arriba y dónde el abajo.

              Los  golpes  en  la  cabeza  le  habían  dejado  bastante


              aturdido. Algo tiró de él. Horza lanzó un puñetazo y

              su mano chocó con algo blando. Logró erguirse y se

              encontró de pie en un metro escaso de agua. Avanzó


              con  paso  tambaleante.  Aquello  era  un  auténtico

              manicomio: luces, sonidos y espuma por todas partes,


              y  alguien  que  seguía  agarrado  a  él  y  no  parecía

              dispuesto a soltarle.


                     Horza volvió a manotear. Las nubes de espuma se


              disiparon  durante  un  instante  y  vio  la  pared  del

              muelle dos metros a su derecha y, justo






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